Por Parroquia Espíritu Santo
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22 de marzo de 2025
Cada 25 de marzo la Iglesia celebra la fiesta de la Encarnación del Señor , a veces conocida también como de la Anunciación: hacemos memoria del anuncio del Ángel Gabriel a María sobre su milagrosa maternidad del Hijo de Dios, a lo que ella responde con su total fiat . Se trata de una fiesta con categoría de "solemnidad", así que en este día se rompe la sobriedad de la Cuaresma para celebrar con alegría la Anunciación o Encarnación del Señor. Al no ser un día de precepto ni ser festivo laboral, el horario de misas es el habitual de diario: 08.30, 10.30 y 19.00h. En este día la Iglesia celebra un misterio que se ve (el ángel Gabriel anunció a María...) y otro que no se ve (el Verbo de Dios se hace Carne: asume naturaleza humana en el seno de María). Dios, por el 'sí' de la Virgen, se hace hombre para salvarnos. La fecha concreta del 25 de marzo es, además, muy especial, porque no solo se trata del día de la Encarnación del Señor sino que, además, parece ser el día de su muerte en la Cruz. Los primeros cristianos adoptaron la tradición judía que sostenía que los profetas morían el mismo día que nacían o eran concebidos, así que la Iglesia Primitiva (así lo testimonian San Atanasio, San Agustín, o San Gregorio de Nisa, por ejemplo) adoptó esta creencia de la coincidencia simbólica y significativa de la concepción y de la muerte de Cristo: el día que fue crucificado era el mismo día de su concepción y, según los cálculos basados en el equinoccio de primavera y ciertas creencias judías (que decían que la fecha de la Pascua es la misma que la de la Creación de Adán) ese día fue el 25 de marzo. Esta fiesta del 25 de marzo se celebraba de manera antes (s.III-IV) que la fecha del 25 de diciembre (s.IV-V), pues los primeros cristianos tenían más interés en celebrar la Encarnación y la Muerte-Resurrección que el nacimiento, cuya fecha se estableció posteriormente: nueve meses después del 25 de marzo.